hacer deberes

Cómo ayudarle a hacer deberes: guía práctica para padres

Hacer deberes es una parte habitual de la vida escolar, especialmente en deberes para niños de primaria y secundaria. Aunque puede ser una fuente de dificultades y frustración, con una estrategia adecuada puedes convertirlo en una experiencia positiva que potencie la responsabilidad, la autonomía y el aprendizaje en casa.

¿Qué son los deberes y por qué se asignan?

Los deberes escolares o tareas escolares en casa son actividades que los profesores asignan para que los estudiantes practiquen y refuercen lo aprendido en clase fuera del horario escolar. Su propósito no es solo repasar contenidos, sino también desarrollar hábitos de estudio, autonomía y disciplina.

Existe un debate educativo sobre su utilidad, sobre todo en etapas tempranas: algunos expertos señalan que en primaria los beneficios son modestos, mientras que en secundaria y bachillerato pueden tener un impacto positivo en el rendimiento académico si están bien estructurados.

Claves para ayudar con los deberes (sin hacerlos por ellos)

Ayudar a los niños a hacer los deberes no consiste en sentarse a su lado y corregir cada ejercicio. El verdadero objetivo es que aprendan a organizarse, a gestionar el tiempo y a ganar confianza en sus propias capacidades. Estas claves te ayudarán a acompañarlos sin generar dependencia ni conflictos.

1. Crear un entorno adecuado para hacer los deberes

El lugar donde se realizan las tareas escolares en casa influye directamente en la concentración. Es importante que el niño tenga un espacio fijo, tranquilo y ordenado, que asocie mentalmente con el estudio.

Debe ser un lugar bien iluminado, con una mesa cómoda y todo el material necesario a mano. Evitar distracciones como la televisión, el móvil o ruidos constantes ayudará a que el tiempo de deberes sea más corto y productivo.

Esta rutina es especialmente importante en los deberes para niños de primaria, ya que están construyendo sus primeros hábitos de estudio.

2. Establecer horarios y rutinas claras

Uno de los errores más comunes es dejar los deberes “para cuando se pueda”. Tener un horario más o menos estable ayuda a que hacer los deberes deje de ser una negociación diaria.

No tiene por qué ser siempre a la misma hora exacta, pero sí dentro de una franja concreta (por ejemplo, después de merendar o tras un pequeño descanso al llegar del colegio). La previsibilidad reduce la resistencia y mejora la actitud.

Además, las rutinas enseñan a los niños a planificarse, una habilidad clave que necesitarán durante toda su etapa en el colegio y más adelante.

3. Acompañar sin hacer los deberes por ellos

Ayudar con los deberes no significa dar las respuestas. El papel del adulto es acompañar, orientar y resolver dudas puntuales, pero dejando que el niño sea quien piense, se equivoque y aprenda.

Puedes hacer preguntas como:

“¿Qué te pide exactamente el ejercicio?”

“¿Cómo lo hiciste en clase?”

“¿Por dónde crees que podrías empezar?”

Este enfoque fomenta la autonomía y evita que el niño dependa siempre de un adulto para avanzar.

4. Dividir las tareas en partes pequeñas

Cuando un niño siente que tiene “muchos deberes”, es fácil que se bloquee. Ayudarle a dividir el trabajo en tareas más pequeñas hace que el reto sea más asumible.

Por ejemplo, en lugar de “hacer todos los deberes”, podéis plantearlo como: primero matemáticas, luego lectura, y después un pequeño descanso.

Esta estrategia reduce la frustración y mejora la sensación de control, especialmente cuando tu hijo no quiere hacer los deberes porque los percibe como algo abrumador.

5. Fomentar la motivación y reconocer el esfuerzo

La motivación no siempre viene sola. Reconocer el esfuerzo —y no solo el resultado— es clave para que los niños mantengan una actitud positiva hacia los deberes.

Un comentario como “has trabajado muy concentrado” o “me gusta cómo te has organizado hoy” refuerza hábitos positivos. En algunos casos, también puede funcionar establecer pequeñas recompensas asociadas a la constancia, no al contenido académico.

Esto es mucho más efectivo que castigos o discusiones constantes.

6. Detectar cuándo necesita apoyo extra

Si los problemas con los deberes se repiten, generan ansiedad o afectan a la autoestima del niño, puede ser una señal de que necesita un apoyo diferente.

En estos casos, las clases particulares pueden ser una buena solución: permiten reforzar contenidos, resolver dudas con calma y aliviar la tensión en casa. Además, ayudan a que los deberes vuelvan a ser responsabilidad del niño, no una fuente de conflicto familiar.

7. Mantener una comunicación fluida con el colegio

Hablar con los profesores permite entender mejor qué se espera del alumno, cómo se evalúan las tareas y si las dificultades son puntuales o generales.

Una buena coordinación entre familia y colegio facilita detectar problemas a tiempo y adaptar el apoyo en casa de forma realista y coherente.

¿Y si mi hijo no quiere hacer los deberes?

Es común que algunos niños rechacen las tareas escolares, ya sea por falta de motivación, aburrimiento o frustración. Aquí tienes estrategias para enfrentarlo:

🧠 Hazlo juntos los primeros minutos: sentarte con él aunque no lo resuelvas alivia la sensación de soledad.

🎯 Agenda descansos programados para que no se sienta agobiado.

💬 Habla sobre sus emociones: a veces la causa de rechazo es ansiedad o cansancio.

Preguntas frecuentes que tienen los padres sobre hacer deberes

¿Es bueno ayudar a los niños a hacer los deberes?

, siempre que la ayuda sea un acompañamiento y no una sustitución. Ayudar a hacer los deberes implica orientar, resolver dudas y fomentar la autonomía, no hacer las tareas por ellos. El objetivo es que aprendan a organizarse y a pensar por sí mismos.

Depende de la edad. Como referencia general:

  • Primaria: entre 20 y 40 minutos al día.
  • Secundaria: entre 1 y 2 horas.
  • Bachillerato: puede variar según la carga académica.

Si los deberes ocupan mucho más tiempo, puede ser señal de dificultades de comprensión o falta de organización.

Es una situación muy habitual. Conviene analizar la causa: cansancio, falta de motivación, dificultad con la materia o exceso de tareas; e incluso hablar con él sobre cómo se siente. Establecer rutinas claras, dividir las tareas y reforzar el esfuerzo suele ayudar. Si el problema persiste, puede ser útil contar con apoyo externo como un profesor particular.

Al principio, especialmente en los deberes para niños de primaria, puede ser positivo estar cerca para acompañar. Con el tiempo, lo ideal es ir retirando esa presencia para fomentar la independencia. Supervisar no significa estar constantemente encima.

No pasa nada si no dominas una asignatura. En esos casos, lo más importante es ayudarle a organizarse y buscar soluciones: consultar el libro, preguntar al profesor o apoyarse en clases particulares con profesores especializados.

Consejos para los deberes según la etapa educativa

Las necesidades y dificultades a la hora de hacer los deberes cambian a medida que los niños crecen. 

Deberes en Primaria

En primaria, los deberes cumplen una función principalmente formativa y de hábito, más que de rendimiento académico. El objetivo es que el niño se familiarice con las rutinas de estudio y refuerce lo aprendido en clase.

Claves para esta etapa:

  • Los deberes para niños de primaria deben ser cortos y asumibles. Si ocupan demasiado tiempo, pueden generar rechazo.
  • Acompaña activamente al principio, sobre todo en los primeros cursos, pero evita sentarte todo el tiempo a su lado.
  • Ayúdale a leer y entender el enunciado de las tareas escolares en casa, ya que muchas dificultades vienen de no comprender qué se pide.
  • Refuerza la lectura diaria y el cálculo básico, aunque no siempre haya deberes específicos.
  • Valora más el esfuerzo que el resultado final.

En esta etapa es habitual escuchar “mi hijo no quiere hacer los deberes” o «no soy capaz de que se siente en la mesa». La paciencia, las rutinas claras y el refuerzo positivo marcan la diferencia.

Deberes en Educación Secundaria (ESO)

En secundaria, los deberes ganan complejidad y volumen. Aquí el foco debe ponerse en la organización y la responsabilidad personal.

Recomendaciones clave:

  • Ayuda a tu hijo a planificarse: agenda, calendario o lista de tareas.
  • Evita el control constante; supervisa al principio y ve retirando apoyo progresivamente.
  • Enséñale a priorizar: no todas las tareas requieren el mismo tiempo ni el mismo esfuerzo.
  • Fomenta que resuelva dudas por sí mismo antes de pedir ayuda.
  • Habla con él sobre la importancia de los deberes como parte del proceso de aprendizaje, no solo como una obligación.

En esta etapa, la ayuda con los deberes debe ser más puntual y estratégica, enfocada a enseñar a estudiar, no a estudiar por él.

Deberes en Bachillerato

En bachillerato, los deberes están muy ligados a objetivos académicos concretos, como la preparación de exámenes o el acceso a estudios superiores. La autonomía es fundamental.

Cómo apoyar desde casa:

  • Respeta su forma de organizarse, aunque no sea idéntica a la tuya.
  • Ayuda a crear un entorno adecuado de estudio, pero evita intervenir en el contenido.
  • Anima a establecer rutinas realistas y a gestionar el estrés.
  • Refuerza la idea de responsabilidad personal y toma de decisiones.

En esta etapa, el papel de la familia es más de apoyo emocional que académico.

¿Cuándo recurrir a clases particulares?

Independientemente de la etapa, hay momentos en los que el apoyo familiar no es suficiente. Las clases particulares pueden ser una buena opción cuando:

  1. Las dificultades se repiten en una asignatura concreta.
  2. Los deberes generan ansiedad o bloqueos frecuentes.
  3. El apoyo en casa provoca tensiones constantes.

Un refuerzo externo permite que el alumno reciba una atención personalizada, adapte el ritmo de aprendizaje a sus necesidades reales y gane seguridad a la hora de hacer los deberes y los exámenes. En estos casos, contar con profesores particulares especializados puede marcar una gran diferencia.

En Inter-Líneas, nuestros profesores particulares ayudan a los alumnos a comprender mejor las materias, organizar sus tareas escolares en casa y adquirir hábitos de estudio sólidos, respetando siempre su nivel y su forma de aprender. De este modo, los deberes dejan de ser una fuente de estrés y se convierten en una oportunidad para avanzar con confianza, tanto en primaria como en secundaria y bachillerato. Escríbenos para que podamos ayudarte.

¿Estás listo para empezar?

Rellena el formulario y nos pondremos en contacto contigo para avanzar. ¡A qué esperas!

inter-lineas logo
logo inter-líneas
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.